Cinco cuestiones acerca del uso de técnicas y trucos teatrales como herramientas de comunicación empresarial

El uso de técnicas y trucos teatrales como herramientas de comunicación empresarial

La comunicación efectiva es vital para las buenas relaciones humanas, incluidas las del personal de una empresa. Seguramente, la mayoría de los directivos y empresarios entienden la importancia de la comunicación, el problema es que mantenerla saludable dentro de sus filas es bastante más complejo.

Una manera muy efectiva de hacer fluir la información dentro de los equipos de trabajo, es utilizar técnicas teatrales, que son amenas, generan interés en quienes las practican y fortalecen la personalidad. Su uso permite que las personas aprendan a construir mensajes eficaces y a expresarlos con claridad a, lo cual mejora las habilidades individuales para interactuar a con otros.

Teatro y ¿comunicación empresarial?

Los actores tienen habilidades que les permiten adaptarse con naturalidad a todo tipo de entorno. Esa ventaja nutre su confianza personal y les ayuda a desarrollarse prácticamente sin temor a ser juzgados o rechazados. Esta seguridad les permite estar en control de los mensajes que emiten y de la forma en que lo hacen.

Lo más interesante de todo esto es que la adaptabilidad de los actores no tiene que ver con “fingir” emociones o actitudes que no están presentes en ellos en un determinado momento.

Su habilidad se relaciona con una capacidad para entender muchos factores implicados en las situaciones sociales que permiten “sintonizar” con los demás en el proceso de comunicación.

¿Cuáles son las habilidades de los actores y como aplican en la comunicación empresarial?

Durante su preparación, los actores aprenden a desenvolverse en escena, pero también a expresar múltiples mensajes que deben ser concisos e inequívocos. Estos los vuelve aptos no sólo para “fluir” en su ambiente, si no también en sociedad y desde luego, dentro de los grupos de trabajo. Los actores poseen:

Una rica inteligencia emocional:

Esta es una cualidad que permite que una persona conozca sus emociones, pero también que sepa reconocer actitudes y naturalmente emociones en quienes le rodean. Esto los vuelve personas empáticas capaces de comprender las necesidades ajenas.

Cuando una persona sabe “ponerse en los zapatos del otro”, la comunicación se vuelve fluida debido a que se desarrolla un proceso de comunicación que está “sintonizado” a un mismo nivel emocional y de actitudes.

Es así como los actores pueden encarnar casi cualquier personaje, pues logran entender aquello que mueve su interés y proceder.

Un gran desenvolvimiento en escena:

Muchos creen que los actores son todos personas extrovertidas que les gusta ser el centro de atención, no obstante, no hay nada más lejos de la realidad.

Hay actores profesionales que son tímidos, callados y modestos con respecto a ser notados, no obstante cuando trabajan interpretando a personas que no son, aprenden controlar ese rasgo de personalidad.

La inteligencia emocional ayuda, ya que les permite desarrollar actitudes acordes a la situación, sin embargo, también logran su cometido suprimiendo su exceso de timidez al concentrarse en el mensaje que quieren transmitir y en la forma en que lo hacen.

Esto lleva la atención “de uno mismo” al proceso de comunicación, que es lo que importa. Así, es como el actor, que está concentrado en expresar algo muy específico, se olvida de pensar en si la gente lo juzgará por cómo le luce la ropa. Esto domina el pánico escénico, que es resultado del temor a ser juzgado.

Habilidad para proyectarse:

Los actores saben que para comunicar no bastan las palabras. Por eso utilizan maquillaje y vestuarios que realza sus expresiones faciales, numerosas entonaciones de voz y desde luego, posturas físicas y lenguaje corporal. Esto les permite capturar la atención de la audiencia y llevarla de la mano hasta el fin de su mensaje.

Estas herramientas no son para echar en saco roto y, en The Magic Factory, lo sabemos muy bien. Comunícate con nosotros y con entusiasmo te ayudaremos a preparar a tu personal con la técnica más atractiva e interesante que hayan conocido, para que mejore sus habilidades de comunicación empresarial y a la vez, crezca a nivel individuo.